poesía

Comprensión del cosmos

Mientras fuera es de noche

y la lluvia derrite las cornisas

y en la tierra se abren

enormes bocas negras

que engullirán la furia de los cielos…

Mientras eso sucede, en nuestra cama

se despliega el espacio.

El tiempo se retuerce hasta atrapar

el instante preciso

en que surgió la vida.

Y volutas de polvo de estrellas

nos envuelven.

.

Enlazados, sentimos formar parte

del inasible todo.

Y lo aumentamos.

Entre los dos florece

una constelación desconocida

que se unirá a galaxias improbables.

Así la infinitud del universo

crece al mezclar tu cuerpo con el mío:

.

Su inmensidad

se expande

desde la piel humana.

“Nebula – M8 (Lagoon)” by Marc Van Norden is licensed under CC BY 2.0.

poesía

No hace tanto

Contemplo a una mujer

que camina desnuda

con su hijo entre los brazos.

.

Casi danza,

meciendo sus caderas,

el baile de las madres para invocar al sueño.

Pasea por la orilla laboriosa del mar,

sobre el encaje blanco y dorado de la espuma,

en el acantilado incierto

de la vigilia.

.

Permite que las olas

le acaricien los pies

con su susurro:

Baila,

sigue bailando,

que ya se acerca

el sueño.

.

El niño se sumerge en su pecho desnudo

-minúscula galera que reposa

sobre el fondo marino-

El hueco de su mano

revela un escondite.

Medusa en un disfraz de caracola.

.

Sé lo que esa mujer está sintiendo.

Lo sé precisa y testarudamente.

.

Conozco la arenosa frialdad de sus pisadas,

su abdomen arrumbado en la caricia,

cada paso de baile

como un rito tribal

regalo de la madre primigenia.

.

Presiento el peso húmedo del hijo

y su perfume tibio de salitre;

cada respiración

pequeñísima y dulce,

tormenta tropical de su garganta.

.

Sé lo que esa mujer está sintiendo.

.

No hace tanto que yo

fui como ella.

poesía

El muro invisible

Porque no es suficiente

la dimensión redonda de una vida,

cuando en los entrepaños del tiempo se amontonan

secos estambres, náufragas estrellas

y susurros tan libres como el aire

encerrado en una jaula.

.

¿Cómo de grande ha ser el silencio

en la caja torácica del mundo

para poder oír su corazón?

.

¿Quién lustra la armadura

donde nos ocultamos,

los grilletes, la celda en la que duermen las manos y los ojos?

.

Las nubes son de plomo derretido

y llueven todo el peso de su vientre

sobre nuestros jardines,

para arrastrar las flores hasta el cauce

de las alcantarillas.

.

Nos aprieta la estéril estructura,

nuestro metro cuadrado, territorio

cedido para dar vueltas y vueltas.

Girar y resistir.

.

¿Habrá un paisaje limpio

tras el muro invisible?

¿Sabríamos respirar?

poesía

La insignificancia

Los aviones dibujan pentagramas de nubes en el aire,

líneas evanescentes sobre las que escribir

la melodía mágica del mundo.

.

Mientras, la tierra observa desde abajo

con el cuerpo tatuado de caminos

y el lienzo de su piel hecho retales

grisáceos y naranjas.

.

¿Le dictará las notas al viento? ¿O a las nubes?

¿Revelará el compás de la canción eterna?

.

Sigue sintiendo el beso del sol sobre su vientre,

la cópula esponjosa de la lluvia

que gestará al amparo de estrellas inmortales,

como desde el principio de los tiempos.

.

Los aviones dibujan pentagramas de nubes en el aire

que se esfuman deprisa.

Son solo un aleteo que entretiene

la placidez sin tiempo

de la tierra.

https://itunes.apple.com/es/album/polka-dots-and-moonbeams/1216778882?i=1216780688

poesía

Todos mis hijos

Todos mis hijos tienen la tormenta en los ojos,

el corazón colmado,

salvaje,

de las fieras.

El mar sobre la frente,

con su morena espuma

voluble y despeinada.

Todos mis hijos llevan

arena entre los dedos.

Me llaman por mi nombre para que no lo olvide.

Y desde su garganta

el otoño improvisa

verdades caudalosas, mentiras como pétalos…

Todo lo que se aprende

al saborear la tierra.

Mis hijos amanecen envueltos en rocío,

con los labios azules por el beso del ángel

y las pestañas llenas

de escarcha y de futuro.

Ellos, que fueron flor en mi cáliz leñoso,

me surcan con su lengua.

Me siembran con su abrazo.

Me trillan y me muelen.

Me amasan. Me devoran.

Todos mis hijos pintan con tizas en el suelo

la estrella más ardiente que brilla cada noche,

para darnos cobijo.

Y en ella descansamos.

poesía

CLAUSTRO

El silencio está lleno de voces,

de sonámbulas voces que no callan

y en el sopor arrastran su murmullo.

Se desdice

-el silencio-

metálico y estanco

desde el nudo de la respiración

con un alud de piedras y raíces,

con un desprendimiento de memoria.

Retumba sordamente

-metálico y estanco-,

retumba y nos enjambra rabiosas

las ideas.

Dentro de la escafandra se conserva

algún charco de aire oxigenado

y ese silencio atroz

lleno de voces.

poesía

ÚLTIMA LUZ

El pasado día 18 de noviembre se dieron a conocer el ganador y finalistas del VI PREMIO NACIONAL DE POESÍA “POETA DE CABRA”, 2018, que convoca Los libros del Mississippi & Porta de Cabra Editorial.
Participé con un poema titulado “Última Luz” y me hace muy feliz estar entre los finalistas de esta edición.

ÚLTIMA LUZ

Toda ruina tiene algo de templo.

HUGO MUJICA. Esculpido en los escombros.

Anticipo el ahogo y tomo aire

para que no se arruine la caricia.

Para que no se derrumben las manos.

Para que no se quiebre

por orfandad la piel.

Aún queda una emoción,

nos habla desde el vértice del tiempo.

No sé ponerle nombre.

Tal vez sean

restos de una civilización antigua

que derramó asteroides

sobre nuestra conciencia

tras su implosión en forma de deseo.

Toda ruina tiene algo de templo.

Todo mundo extinguido se consagra

con un halo de luz

para la eternidad.

Es el brillo

que parpadea en mi frente y en tus ojos,

la reliquia de una agónica estrella

el último farol

que resiste temblando

para alumbrar la casa desahuciada.

Podéis leer el poema ganador de Guillermo de Jorge, AMARGO SOLO, y conocer la relación de finalistas en https://premiopoetadecabra.blogspot.com/2018/11/relacion-ganadores-finalistas-y-jurados.html?m=1