poesía

Se me olvidó mi vida

Se me olvidó mi vida

o la confundo

con una pajarera de colores

donde seguramente volara desbocada

como las demás aves

tras las rejas de hierro.

.

A veces la recuerdo fugazmente

cuando toco las manos de mi hijo;

cuando su piel templada me retorna

a la espalda apacible del bebé

que ya no será nunca.

.

Se me olvidaron años

a pesar de las fotos de familia.

Y miro aquellos ojos cargados de distancia,

y miro aquella ropa y recupero

un destello bordado en hilo blanco

sobre la gasa azul de mi vestido.

Doy vueltas y aletea

la puntilla infantil

del borde de la falda.

.

Se me olvidó mi vida, si regresa

es solo un parpadeo deslumbrado

que me descubre ciega de presente.

.

Y sé que sigue el agua su camino

porque escucho de pronto

una voz que me canta

al intentar dormirme.

Y me caigo otra vez en la reguera

del molino agostado.

.

Olvidé tantas cosas.

Las rodillas

tachonadas de costras relucientes.

Aquel beso encogido que iniciaba el futuro.

La pared amarilla de mi primer hogar.

Se me olvidó mi vida.

.

He de recuperarla

para saber de quien son estas manos.

He de recuperarla antes de que sea tarde

y la vejez me nuble

y mi frente contenga un castillo de espejos;

antes de retirarme al último cobijo

detrás de una mirada cristalina,

remota,

para llevar conmigo todo aquello que soy

y no vagar a oscuras

en la líquida ausencia.

.

“Memory-of-strings©FlorentAceto02” by Club Photo Lyon2is licensed under CC BY 2.0

poesía

En el mar de mis ojos

No hay barcos en mis ojos

solo el agua de un mar embravecido

solo rizada espuma

cresta rabiosa

que choca con los párpados

y vuelve en su resaca inagotable.

.

No hay faros ni nereidas en mis ojos

ni corales que adornen mis pestañas.

Solo un pecio reposa en lo profundo

roído por las corrientes

como el testigo yermo de un fracaso.

.

La luna no se mira en los espejos rotos

ni mis trizas pretenden alcanzarla.

Pero sigo saltando

testaruda

rompiéndome en las rocas cada vez,

sin más afán que el grito.

Bajo el peso del agua

solo existe

un esférico silencio.

.

“Bridge wing” by marv4martis licensed under CC BY 2.0

poesía

Lo oscuro

Contemplo el armazón deshabitado y seco,

la cáscara vacía de una emoción antigua,

el eco de la voz que tiembla en el abismo

con el estertor último de un amor que se apaga.

Contemplo las luciérnagas, limpias motas de polvo

que pincelan la noche naciente de mis sienes.

Intento rescatarme escondida en las luces

del océano de ausencia donde me he sumergido

pero llegan y pasan y su brillo me esquiva.

Ya crujen las gargantas heridas de los pájaros

afónicos lamentos que penden en las ramas.

Con los ojos cerrados contemplo mi horizonte,

desteñidos azules y mortecinos púrpuras

difuminan llorando el borde de la tierra

en este suave ocaso que lento me acaricia.

Como se acaba el día terminará la noche,

porque todo termina y empieza sin remedio.

Entre tanto, la luna me dibuja el contorno

con su pálido lápiz, volviéndome de plata.

Y me alarga el cabello que flota transparente

para atrapar más sueños con que llenar lo oscuro.

poesía

Se busca jaula

Se busca jaula.

.

Debe ser espaciosa

para extender las alas ampliamente

y simular el vuelo.

Céntrica y al resguardo

de corrientes de aire

que pudieran llevar olor a vida

o enfriar los pies.

Preferible recién empapelada,

los barrotes cubiertos con flores

o cortinas.

Mejor que tenga espejos,

no ventanas.

Debe ser silenciosa.

Y estar cerca de todo lo importante,

excepto de los sueños.

.

Se busca jaula, urgente.

Razón: el miedo.

“Bird Cage” by Maia Valenzuelais licensed under CC BY 2.0

poesía

Algunas mañanas

Hay algunas mañanas

que vienen a morderme los tobillos

antes de estar en pie,

antes incluso de acariciar la alfombra,

con las gotas de sueño que aun escurren

por la frontera laxa de la almohada.

.

Perros precoces

que oyen el aleteo de mis párpados

o perciben mi aliento en un bostezo,

me atrapan con sus dientes.

Y me crece el invierno en las rodillas

reptando por los muslos

como una enredadera en tonos grises.

.

El día empieza arrastrando,

enlentecido,

sus pasos en la nieve.

Fuera tal vez sea junio.

Yo escondo un iceberg en el armario.

Me oculto del espectro

en el aliento nuboso del café.

Y me envuelve su olor mientras deseca

la subterránea humedad del alma.

.

Hay algunas mañanas

que me pongo un abrigo anaranjado

para espantar al frío,

si me vuelve a acechar espesa niebla.

Disfrazada de sol de mediodía

me siento junto al lago

y mis ojos se hunden

en el abismo verde.

Así dejo que mueran las jornadas más gélidas

del eterno diciembre que me escarcha.

Durante aquellos días

no llegan hasta el muelle embarcaciones.

“”winter art”” by stefanbauersgall is licensed under CC BY-NC-SA 3.0

poesía

Boca Anteca

Hay una boca

en las antípodas de mi boca.

Una boca sonora en mi silencio.

Una boca que es puño y es campana

que es charco y es cascada.

Una lengua que abrasa.

Unos labios que limpian.

Y me sonríe de lado algunas veces

con una mueca ajena

que ya no reconozco.

Y no sé si me asusta

o me protege.

Es una boca hambrienta

siempre abierta.

Es una grieta ávida de estrellas.

Es una boca cierta,

la única de mis bocas

que no miente.

En las antípodas engulle el infinito.

Un retazo del cosmos

con los dientes de encaje

donde flotan

ingrávidos

los sueños.

Es opuesta a mi boca

pero juntas

susurran un secreto solo mío.

Algunas veces gimen

al unísono.

Y sus voces corales

me salpican de luz el firmamento.

Pues son dulces los cantos

distintos de mi boca,

tan dulces que las larvas

se nutren de sus ecos.

Hay una boca anteca

silenciosa en mi estrépito.

Cuando duerme, la velo

y respiro

aliviada.

poesía

Ojalá la poesía

Ojalá que un puñado de palabras

que se ordenan con más o menos tino,

elegidas con gusto o con dolor,

buscando el arrebato o el descanso

del rencoroso clavo que perfora…

Ojalá esos sonidos

broncos o susurrantes,

delicados, groseros, arrecidos,

estridentes o errados en el tono,

acaso quedos por el abatimiento…

Ojalá que acaricien la piel de la emoción,

cualquiera que esta sea,

y la despierten.

Ojalá la poesía

nos siga desbordando.

“poesía en las paredes <3” by Janaina C. Falkiewicz is licensed under CC BY 2.0