poesía

El suelo 

El suelo polvoriento y agotado,

con millones de huellas que lo asolan,

deja por fin que el viento lo recorra.  

El huracán lo purga

arrastrando los clavos y las sombras

que arañaban los surcos 

tallados por el agua.  

Su aridez machacada se suaviza. 

Y se siente vacío, 

el suelo, 

de repente. 

Vacío de pisadas, de cristales. 

Vacío de colillas aplastadas

que envenenan las capas más profundas. 

Vacío de todo pulso. 

Dispuesto nuevamente a fecundarse. 

Parece que se estira 

y desde su quietud contempla el cielo,

esperando las primeras gotas 

que den paso al diluvio. 

Para verse colmado y renacer. 

Para latir al ritmo de los truenos. 

Y bebe ansiosamente 

la savia derramada por las nubes.    

Así se esponja, se mulle, se rellena. 

Le prepara un arrullo 

a la vida que brota, que ya viene

a bendecir su terroso lugar

deshabitado. 

“Cracked” by (Britt) is licensed under CC BY 2.0

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