poesía

La espera

No vivo en el perfil del mediodía

con los ojos inquietos, observando

la senda que no acaba de traerte.

Me fijo en cada coche que se para

por si surgieras tú de su costado.

Pero no llegas. Y otro taxi se ha ido

con ese guiño verde que lo torna

de nuevo casadero.

El sol ya va rozando la espalda de los árboles

que escoltan el desfile gris del tránsito,

pacientes centinelas con las hojas quemadas por la herrumbre

del humo.

Y sigo vigilante sin perder la esperanza

de verte aparecer con el bolso caído

el abrigo en la mano

el móvil mayordomo que anuncia tu llegada

las gafas de puntillas al borde de un abismo

salvadas por tu leve retoque imperceptible.

Y sigo con la fe de encontrar tu sonrisa

flotando en esta tarde primaveral de octubre.

Porque incluso el otoño declina su deber de refrescarse

y tampoco aparece a nuestra cita.

Mantengo la humedad del beso que te aguarda

impaciente en mi boca para asaltar la tuya.

Y las manos con hambre de cogerte los bártulos

y atrapar tu cintura, esta vez para siempre.

.

“Taxi” by Rachel Docherty is licensed under CC BY 2.0

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