poesía

Que las piedras no hablen

Que las piedras no hablen

al rodar por el surco del río

en su danza moliente de espuma.

Que la risa escondida

en las sátiras hojas del bosque

no interrumpa el dormir de la pena.

La montaña responde

y habla el viento un idioma confuso

que ensordece como una campana.

Quiero que calle el universo entero.

Que los goznes del mar

no enmascaren el hondo rumor

al final del que existo.

En esta ausencia

el silencio está lleno de voces.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s