poesía

El muro invisible

Porque no es suficiente

la dimensión redonda de una vida,

cuando en los entrepaños del tiempo se amontonan

secos estambres, náufragas estrellas

y susurros tan libres como el aire

encerrado en una jaula.

.

¿Cómo de grande ha ser el silencio

en la caja torácica del mundo

para poder oír su corazón?

.

¿Quién lustra la armadura

donde nos ocultamos,

los grilletes, la celda en la que duermen las manos y los ojos?

.

Las nubes son de plomo derretido

y llueven todo el peso de su vientre

sobre nuestros jardines,

para arrastrar las flores hasta el cauce

de las alcantarillas.

.

Nos aprieta la estéril estructura,

nuestro metro cuadrado, territorio

cedido para dar vueltas y vueltas.

Girar y resistir.

.

¿Habrá un paisaje limpio

tras el muro invisible?

¿Sabríamos respirar?

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