poesía

CLAUSTRO

El silencio está lleno de voces,

de sonámbulas voces que no callan

y en el sopor arrastran su murmullo.

Se desdice

-el silencio-

metálico y estanco

desde el nudo de la respiración

con un alud de piedras y raíces,

con un desprendimiento de memoria.

Retumba sordamente

-metálico y estanco-,

retumba y nos enjambra rabiosas

las ideas.

Dentro de la escafandra se conserva

algún charco de aire oxigenado

y ese silencio atroz

lleno de voces.

poesía

ÚLTIMA LUZ

El pasado día 18 de noviembre se dieron a conocer el ganador y finalistas del VI PREMIO NACIONAL DE POESÍA “POETA DE CABRA”, 2018, que convoca Los libros del Mississippi & Porta de Cabra Editorial.
Participé con un poema titulado “Última Luz” y me hace muy feliz estar entre los finalistas de esta edición.

ÚLTIMA LUZ

Toda ruina tiene algo de templo.

HUGO MUJICA. Esculpido en los escombros.

Anticipo el ahogo y tomo aire

para que no se arruine la caricia.

Para que no se derrumben las manos.

Para que no se quiebre

por orfandad la piel.

Aún queda una emoción,

nos habla desde el vértice del tiempo.

No sé ponerle nombre.

Tal vez sean

restos de una civilización antigua

que derramó asteroides

sobre nuestra conciencia

tras su implosión en forma de deseo.

Toda ruina tiene algo de templo.

Todo mundo extinguido se consagra

con un halo de luz

para la eternidad.

Es el brillo

que parpadea en mi frente y en tus ojos,

la reliquia de una agónica estrella

el último farol

que resiste temblando

para alumbrar la casa desahuciada.

Podéis leer el poema ganador de Guillermo de Jorge, AMARGO SOLO, y conocer la relación de finalistas en https://premiopoetadecabra.blogspot.com/2018/11/relacion-ganadores-finalistas-y-jurados.html?m=1

poesía

Me nombras

Me nombras

y tu voz ilumina mi orilla,

a veces nacarada

como filo de luna,

otras veces reflejo de galena.

.

En el tenue dibujo de este mundo,

mi nombre entre tus labios

es la mágica sombra de un pájaro que asciende

e invoca los milagros

en la tierra baldía.

.

Me designa volcán y madriguera,

me regala el sonido del mar contra las rocas

tu voz, cuando me elige

entre todos los nombres.

.

Y la hierba se ondula al recibir tu aliento

si me escapo sonora

entre tus dientes,

mientras cierras los ojos

para hundirte en la noche.

.

Me pronuncias

y nazco bautizada de espuma

desde lo más profundo de mi abismo,

como un astro fugaz.

Y al fin me reconozco.

poesía

23 de julio de 2018

Arde Atenas y nace

una ciudad de nubes amarillas

más alta que la Acrópolis.

.

El fascismo proclama que asaltará

de nuevo nuestro vientre

y atrinchera orgulloso

su ponzoña de huesos.

.

Caras con anestesia

quieren hipnotizarnos

con esa letanía encorbatada

de la España de los madrugadores.

Y hay tantos que no duermen…

.

Una copa de vino sobre la mesa baja.

Su cristal empañado de rocío

refleja las noticias

tan grises como siempre en este mes de julio,

No-Do

dorado al sol

del siglo nuevo.

.

Mientras,

tejo con lana azul

otro jersey para dejar a medias,

sin mangas,

desahuciado.

Y me templo

con el verdejo frío,

de la ardiente avidez de imaginarte

como una nube hinchada y amarilla

que sobre el Partenón

derramará la lluvia.

.

Y nada me sofoca.

Y nada me sosiega.

Fuente: REUTERS/Alkis Konstantinidis

poesía

Que las piedras no hablen

Que las piedras no hablen

al rodar por el surco del río

en su danza moliente de espuma.

Que la risa escondida

en las sátiras hojas del bosque

no interrumpa el dormir de la pena.

La montaña responde

y habla el viento un idioma confuso

que ensordece como una campana.

Quiero que calle el universo entero.

Que los goznes del mar

no enmascaren el hondo rumor

al final del que existo.

En esta ausencia

el silencio está lleno de voces.

poesía

Mujer

 

Hay un renglón que ciñe

sin contener las curvas

voluptuosas y libres

dentro de su hermetismo.

Son mías.

No se rozan.

No se atrapan.

Me sitúo en el centro

de la palabra -trance-

que me funda:

Mujer.

.

Desde la propia cáscara

-no es ni siquiera un cuarto

ni un cajón de la cómoda-

desde ese territorio diminuto

más acá de la piel, de mi frontera

desprotegida,

con mis uñas y dientes;

desde los hondos lagos

del destierro,

yo me nombro:

Mujer.

.

Entre los brazos tibios que se elevan

y sostienen el espejo sin noche,

que huelen a jabón

y al sudor rezumado por la carga

con que horadan la tierra

y los cimientos;

en el cuerpo incansable

de todas las hermanas,

en sus cuerpos, que lucen

con todos los colores,

yo me encuentro:

Mujer.

.

Por la semilla estéril y la piedra fecunda.

Por el canto tenaz que anuncia la tormenta.

Con la desilusión

que no se rinde

y la mágica voz que no se ahoga,

que flota inagotable en la marea,

me rebelo :

Mujer.

poesía

Primavera

Si se nos seca el beso entre los labios,

se otoñan las caricias en los dedos

hasta colgar marchitas de las yemas

sin encontrar un cuerpo donde asirse.

.

Si nos echamos todos los cerrojos

para no percibir

la escarcha repentina

que creímos imposible en nuestro pecho.

Y se esconde el dolor tras el postigo.

.

Si le damos cobijo a la desidia,

dejamos que enraíce la distancia

y va tejiendo un muro

de densidad variable entre nosotros.

.

Si se encalla la vida con promesas

que no van a flotar,

como la resignada torre

que se hunde en el pantano.

.

Si nuestra cama crece y nos escupe

y el olor que desprende se hace ajeno.

.

Si se despiertan mudas las mañanas.

.

Que no se nos olviden estos días

donde hubo primavera.